El ADIÓS ENTRE LAS PERSONAS QUE SE QUIEREN NO EXISTE ¡GRACIAS! ¡MUCHAS GRACIAS!

Al llegar este momento hay dos palabras que vienen a la mente y al corazón: Gracias y perdón.
Gracias a Dios. Nos llamó y “supimos de quién nos fiamos”. Parafraseando las palabras del Papa Francisco en su última y conocida entrevista: Dos pecadores que han tratado de hacer el bien.
Gracias a nuestra familia, verdaderamente cristiana, sencillos trabajadores, generosos para animarnos en la vocación. Gracias a todos los formadores y profesores: en Jaca, Comillas, París. Gracias a los que nos recibieron en nuestros primeros destinos: Valle de Ordesa, Sos del Rey Católico, Jaca. En Madrid, a partir de la década de los 80: Parroquia de Cristo Resucitado, Santa Catalina y Santa María en Majadahonda.
Y, por fin, a esta Parroquia de S. José de Las Matas, en los últimos 19 años. El agradecimiento a todos los que habéis sintonizado en la inquietud y tarea pastorales.
Sería un riesgo intentar la enumeración exhaustiva de personas individuales y grupos:
Caritas, Catequistas, Coros, Voluntarios, Hermandades, Grupos de oración…que habéis animado y compartido el trabajo; quienes habéis cuidado del templo y la liturgia…Sin olvidar a los niños que hicieron nacer y crecer las salas de catequesis.
Perdón si hay olvidos injustos. Muchos sois partidarios del anonimato.
No olvidamos las palabras dichas en esta iglesia aquel 13 de octubre de 2002, a nuestra llegada: “A las piedras de este templo recién estrenado hay que darles vida” Ha sido el objetivo de casi dos décadas, cierto que muchos años pluriempleados en la Vicaría y el Obispado respectivamente. Y así se plasmaba como proyecto, semana tras
semana, en la hoja dominical: Comunidad viva. Vaya, desde el ejemplar que tienes en tu mano, el reconocimiento a quienes han hecho posible esta hoja dominical en sus contenidos y en su impresión. Estamos en el número 1138.
Gracias a todos, personas e instituciones por la generosidad manifestada en estos años, especialmente en el largo y duro tiempo de pandemia. Sin que tengamos derecho a ponernos medallas ¡Para nota!
Junto al agradecimiento la petición de perdón si han aparecido palabras, acogidas, hecho o gestos menos fraternos y, por lo mismo, menos evangélicos.
La misión de Jesús hemos querido que fuera nuestra misión. Transformadora, liberadora, salvadora. La suya no fue una misión solamente espiritual, sino global.
Vino a salvar personas.
Y, por aquella divina propuesta, pudo resumir su vida el apóstol Pedro: “Jesús de Nazaret, el ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien…” Hechos, 10.38.
Compartimos que ser cristiano genuino es simple, pero no fácil. Nos exige a todos vivir según la verdad, actuar justa y honradamente y amar entrañablemente a Dios y al prójimo. Eso nos permitirá presentar el DNI de Jesús de forma diáfana y completa.
Y Cristo seguirá atrayendo a los hombres si hacemos una opción decidida por la vida, por la libertad, por la concordia, por la paz, por el AMOR.
El objetivo no nos asusta. En nuestra experiencia se realizará los que el apóstol Pablo escribió a los Filipenses seguro de una cosa: “de que aquel que dio comienzo a vuestra buena empresa le irá dando remate hasta el día del Mesías, Jesús” Fil 1,6.
Os invitamos a dar la mejor acogida al nuevo Párroco, P. Paco Tomás que, a tiempo completo, compartirá la atención de la Parroquia con el P. Gaetan.
Contad siempre con el cariño de los mejores amigos y con nuestra oración.
Ramón y Paco Puértolas