DOMINGO 30 Agosto 2020

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El verano es tiempo de reencuentro. Reencuentro con uno mismo, con los amigos y familiares y con el Señor que nos da, un año más, el regalo de parar y cambiar de ritmo. Escuchemos su voz que nos dice también a nosotros: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco» (Mc 6, 31). (Extracto de Antonio Bohórquez, sj).

DOMINGO 23 Agosto 2020

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El verano es tiempo de reencuentro. Reencuentro con uno mismo, con los amigos y familiares y con el Señor que nos da, un año más, el regalo de parar y cambiar de ritmo. Escuchemos su voz que nos dice también a nosotros: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco» (Mc 6, 31). (Extracto de Antonio Bohórquez, sj).

Noticias de Tierra Santa

Querido Paco y peregrinos de S. José : ¡El Señor os dé su Paz!

Recibí tus noticias. Dentro de poco celebraremos la Asunción de María a los cielos, “signo de segura esperanza y de consuelo” para todos nosotros. Que, como Ella, también podamos tener la esperanza y el consuelo en este “valle de lágrimas”, como decimos cuando cantamos la Salve.

No soy demasiado pesimista, pero parece que las cosas no mejoran mucho. Me refiero al “Coronavirus” que no se para y a la situación económica del mundo, incluidos nuestros conventos que cada vez va peor. Y los peregrinos siguen sin venir. Pensar que en 7 meses yo había recibido a más de 10.000 peregrinos y en estos últimos 5 meses sólo “0”. Nosotros estamos bien, pero hay que pedir a María que nos comunique su esperanza gloriosa. Hay 3 estudiantes de Perú que se han ordenado sacerdotes, pero aún no pueden viajar a su tierra para celebrar con sus familiares la Primera Misa. ¡Es triste!

 Dios, en su infinita Providencia sigue apoyando a los franciscanos, pues en la terrible explosión de Beirut, el Convento nuestro fue destruido, pero los frailes, que celebraban la Santa Misa en ese momento, quedaron todos sanos y salvos.

No quiero ponerte más triste. Ya he mandado a imprimir mi otro libro sobre la Virgen y estoy trabajando en un libro nuevo sobre El Ecumenismo en Tierra Santa. Difícil, pero espero terminarlo.

Pido por ti y por todos tus seres queridos. No nos olvides tanto a mí, como a mi hermana y a todos los hermanos de Tierra Santa. Todos estamos bien. ¡María Santísima nos acoja bajo su manto!

Un fuerte abrazo. Fr. Artemio 

Santa Clara. Atiende a la pobreza, la humildad y la caridad de Cristo

Santa Clara

De la carta a la beata Inés de Praga (Escritos de santa Clara, edición Ignacio Omaechevarría, Madrid 1970, pp. 339-341)

Dichoso, en verdad, aquel a quien le es dado alimentarse en el sagrado banquete y unirse en lo íntimo de su corazón a aquel cuya belleza admiran sin cesar las multitudes celestiales, cuyo afecto produce afecto, cuya contemplación da nueva fuerza, cuya benignidad sacia, cuya suavidad llena el alma, cuyo recuerdo ilumina suavemente, cuya fragancia retornará los muertos a la vida y cuya visión gloriosa hará felices a los ciudadanos de la Jerusalén celestial: él es el brillo de la gloria eterna, un reflejo de la luz eterna, un espejo nítido, el espejo que debes mirar cada día, oh reina, esposa de Jesucristo, y observar en él reflejada tu faz, para que así te vistas y adornes por dentro y por fuera con toda la variedad de flores de las diversas virtudes, que son las que han de constituir tu vestido y tu adorno, como conviene a una hija y esposa castísima del Rey supremo. En este espejo brilla la dichosa pobreza, la santa humildad y la inefable caridad, como puedes observar si, con la gracia de Dios, vas recorriendo sus diversas partes.

Atiende al principio de este espejo, quiero decir a la pobreza de aquel que fue puesto en un pesebre y envuelto en pañales. ¡Oh admirable humildad, oh pasmosa pobreza! El Rey de los ángeles, el Señor del cielo y de la tierra es reclinado en un pesebre. En el medio del espejo, considera la humildad, al menos la dichosa pobreza, los innumerables trabajos y penalidades que sufrió por la redención del género humano. Al final de este mismo espejo, contempla la inefable caridad por la que quiso sufrir en la cruz y morir en ella con la clase de muerte más infamante.

Este mismo espejo, clavado en la cruz, invitaba a los que pasaban a estas consideraciones, diciendo: Vosotros, los que pasáis por el camino, mirad, fijaos: ¿Hay dolor como mi dolor? Respondamos nosotros, a sus clamores y gemidos, con una sola voz y un solo espíritu: No hago más que pensar en ello, y estoy abatido. De este modo, tu caridad arderá con una fuerza siempre renovada, oh reina del Rey celestial.

Contemplando, además, sus inefables delicias, sus riquezas y honores perpetuos, y suspirando por el intenso deseo de tu corazón, proclamarás: «Arrástrame tras de ti, y correremos atraídos por el aroma de tus perfumes, esposo celestial. Correré sin desfallecer, hasta que me introduzcas en la sala del festín, hasta que tu mano izquierda esté bajo mi cabeza y tu diestra me abrace felizmente y me beses con los besos deliciosos de tu boca». Contemplando estas cosas, dígnate acordarte de esta tu insignificante madre, y sabe que yo tengo tu agradable recuerdo grabado de modo imborrable en mi corazón, ya que te amo más que nadie.

Saludos de Paco y Ramón

11/08/2020

En la seguridad de que todos estéis bien y mejor.Por Jaca, todos bien y la familia extendida por Madrid y Asturias, también.Esta tarde parece que se avecina una buena tormenta.Esperamos no tener que salir en canoa como algunos. dicen, casi han salido en Madrid esta mañana.Un poco ya habrán aumentado el tema. Abrazos Paco y Ramón.

DOMINGO 16 Agosto 2020

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El verano es tiempo de reencuentro. Reencuentro con uno mismo, con los amigos y familiares y con el Señor que nos da, un año más, el regalo de parar y cambiar de ritmo. Escuchemos su voz que nos dice también a nosotros: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco» (Mc 6, 31). (Extracto de Antonio Bohórquez, sj).

FESTIV. ASUNCION 15 Agosto 2020

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El verano es tiempo de reencuentro. Reencuentro con uno mismo, con los amigos y familiares y con el Señor que nos da, un año más, el regalo de parar y cambiar de ritmo. Escuchemos su voz que nos dice también a nosotros: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco» (Mc 6, 31). (Extracto de Antonio Bohórquez, sj).

DOMINGO 9 agosto 2020

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El verano es tiempo de reencuentro. Reencuentro con uno mismo, con los amigos y familiares y con el Señor que nos da, un año más, el regalo de parar y cambiar de ritmo. Escuchemos su voz que nos dice también a nosotros: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco» (Mc 6, 31). (Extracto de Antonio Bohórquez, sj).